sábado, 6 de marzo de 2010

Este blog banca al Indie


(En estos momentos escribir -y más que escribir, subir a un blog- lo que sigue quizás parezca una actitud "escapista", "burguesa", "intelectualoide" o una ostensible pelotudez. Quizás lo sea. Pero en tanto trato de acomodarme en la cabeza algunas ideas respecto a la situación política actual... quiero decir, tratar de expresar algo que yo no haya intentado esbozar ya -"los alienamientos, hay que mirar los alineamientos" o algo que alguien no haya dicho mejor, mucho mejor... por ejemplo, acá, en este blog alimonado.)

Este blog banca al Indie. El indie vernáculo... que es bien distinto del indie británico de los '90.

Alguna vez habían comentado por acá que el disco de Intoxicados ("El exilio de las especies") era (junto con otros discos) una paliativo para la sensación opresiva de "muerte del rock". Estábamos bastante de acuerdo, aunque nuestro diagnóstico no era "muerte" sino "catalepsia". Pero hete aquí que el Pity decidió abandonar su función de paliativo y se volvió a teñirse el pelo de negro y esculpirse en la frente el flequillito stone. Volvieron las Viejas Locas (y nunca más atinado el término "viejas").

Entonces era cierto, ese era el funeral del rock. Lo festejamos disparando cañones al aire en con ACDC en River. Y lo lloramos un rato.

Pero ahí nos acordamos del indie. Y volvimos a escuchar a Gabo Ferro, a Flopa, a Lisandro (cuyo disco nuevo es de lo mejor que se ha grabado en 2009). Y cargamos en el MP3 Onda Vaga y estuvimos cantando a lo loco "Me pega fuerte" o "Gilda". Y se nos volvieron a abrir grietas el bocho escuchándolos a todos. Y dijimos: "este es el futuro del rock". Vamos a dejar consideraciones poéticas y musicales (que las hay y muchas y muy buenas) de lado, para otro post y vamos a intentar responder: ¿Por qué bancamos al indie (más allá de que nos gustan las letras, las armonías, como suenan en vivo y en diferido)?

En realidad quizás lo único que tenga en común ese conjunto heterogéneo que suele agruparse bajo la etiqueta sea lo siguiente: una forma de producir, crear y gestionar música. Un "modo de producción musical".

En efecto, haciendo abstracción del proceso propiamente estético, es decir, dejando a las musas de lado, todos se caracterizan por: a) producir sus discos, b) distribuirlos y c) organizar sus fechas... todo ellos mismos. Acá la música sigue siendo un oficio. Oficio entendido como "unidad del productor con las condiciones objetivas de producción". No habría separación entre el "músico" (que aportaría "creatividad") y el "manager" o "la discográfica" (que aportaría técnicas, medios de grabación, distribución). El proceso de circulación no reside en unidades diferentes del propio músico. Obviamente no quiere decir que ellos solos se encarguen sin ayuda de terceras personas, sino que apunta a ver como el control de esas tres dimensiones reside en los músicos.

Onda Vaga es como el extremo de esa posición, de ese minimalismo. No usa(ba)n ni siquiera amplificación (aunque la escala de público ahora si los haya obligado a amplificar...). La idea era salirse del modelo de músico profesional. En efecto, cualquiera que haya ido a uno de los shows se da cuenta que arman y tocan en 5 minutos (cronometrados). No necesitan ni siquiera probar sonido (suena filosóficamente punk, ¿no?). Cuando telonearon a Manu Chao, por ejemplo.

Se nos ocurre que quizás el punto central sea ese: retener ese control, les brinda "libertad": no entran en obligaciones con discográficas: no tienen que producir X discos en Y años; no tienen que hacer X conciertos promocionales, etc. En ese sentido, uno podría pensar que si no tienen nada que decir, no van a sacar un disco con "temas en vivo", o al menos, no sería para cumplir con un contrato...

Quizás, ahí, en esa unidad entre producto y productor podamos ver alguna señal de vida.