lunes, 30 de marzo de 2009
Poema VII
Me agotás. Sos como esas vívoras
que sitiaron sigilosas a mi bisabuela, esas víboras
que se acercan de noche, despacito,
sin que las vea nadie en silencio negro
que se suben a las madres lactantes
y se les prenden de las ubres, se les agarran de las tetas
y les chupan de a poco la leche de sus hijos.
Como esas víboras sos,
víboras que se pueden chupar litros
de la leche de un hijo y
la vida de una madre.
martes, 24 de marzo de 2009
Presentación - Antología - Mañana 25/03/2009

jueves, 19 de marzo de 2009
¿Otra vez?
domingo, 15 de marzo de 2009
Hacía falta ponerle un poco de vértigo a la cosa...
Tienen estas cosas. Por un lado, agota esa manía de redoblar todas las apuestas en cada conflicto. Lo hicieron con el canje de la deuda, lo hicieron con el conflicto por la 125. A veces sale bien, otras veces sale como el culo. El problema es que cuando uno juega con más fichas de las que puede sostener, los resultados, mejor dicho, las consecuencias de los resultados se hacen imprevisibles. El azar, digo el azar como aquella componente imponderable, incontrolable, empieza a tener un peso elevado. Todo el chiste es tratar de no actuar a ciegas.
Pero a veces esas jugadas son buenas. Patear el tablero puede funcionar como una jugada desesperada, como un manotazo de ahogado en el medio de una correntada. Correntada que va tomando forma de remolino y amenaza con llevarse al fondo del río todo lo que flota. Patear el tablero, entonces, sirve para desorientar al enemigo, cambiando las condiciones y, en ese cambio, ganar un poco de tiempo. Es, en el fondo, como empezar una retirada e ir quemando los terrenos a medida que uno retrocede.
Es eso, sí. Pero a veces puede servir para otra cosa. No solo para retrasar al otro bando. Sino también para cerrar filas adentro. Para organizar un poco la desorganización. Es como si en el caos, agregar otra componente de imprevisibilidad, o sea, agregar más caos, pudiera empezar a generar cierto orden, cierta organización… Justamente a partir de ese caos.
Adelantar las elecciones tiene, creo, esa doble función. Por un lado, agarra a tres cuartos de la oposición a contrapierna. La UCR, Carrió y los socialistas liberales (con eje en Santa Fé) están en pelotas. Les achicaron todos los tiempos. Adelantar las elecciones de Capital (y suponiendo que la oposición podría tener un buen resultado en la misma) les daba una buena excusa para: a)hacer campaña sobre la base de una derrota del kirchnerismo (aunque sería relativo, porque a los K, nunca les fue demasiado bien en Capital); b) podría haber ayudado a que cierren filas… Si las derrotas son pedagógicas, las victorias, en cambio, aglutinan. Generan unidad.
Ahora, que todo se juega al mismo tiempo están como desorientados. Las dos ventajas que tenían, se les diluyeron. No van a poder hacer campaña sobre una derrota del oficialismo y tampoco van a poder aglutinarse sobre esa derrota. Van a tener que laburar desde cero.
Pero desde el oficialismo daría la sensación que ha servido para cerrar algunas fisuras. Si uno mira quienes, dentro de la "oposición", son los que están a favor del adelantamiento de las elecciones nacionales, se ve que son esos a los que se podría calificar de "oposición no radical" o algo así. Digo, básicamente, la oposición interna del PJ, el duhaldismo. Incluso Macri no salió a criticar duramente la medida y contestó más bien con evasivas, lo cual le valió una nota negativa y bastante crítica del Gran Diario Argentino.
Digo, en esta movida, el que mejor posicionado está para terminar de armar las alianzas en vistas a julio, es el gobierno. Si no se mandan grandes cagadas (como haberle regalado la Ciudad a Macri, por no cerrar con Telerman) y se sientan a negociar las listas concienzudamente, me parece que le pasa el trapo a todo el mundo...
Y en esto, me parece que los K actuaron rápido y bien. Tienen esas cosas. Tienen esa audacia que a veces, es la esencia de la política, ¿no? Y bueno, de última es como dice Martín: “Kirchner le devolvió el conflicto a la sociedad”. Y estas patadas son, en última instancia, parte de ese conflicto devuelto.
sábado, 7 de marzo de 2009
Desde el hoyo
En fin... más allá del intento de encontrarle un justificación estética el show fue una fiesta...
sábado, 14 de febrero de 2009
Derribando mitos...

Foto acá
miércoles, 11 de febrero de 2009
"Es el salario, estúpido"
A mí siempre me pareció una exageración. Sin embargo, tuve la oportunidad de comprobarlo con un “contra experimento”. En mi laburo (el que es mi laburo hasta dentro de unos días), además del personal que trabaja en planta (o algo así), suelen ir y venir grandes contingentes de personas que están contratadas por “proyecto”, es decir, por períodos cortos. Los famosos "contratados" del sector productivo nacional. Sí, algo así como una masa de trabajadores "fluctuante". Una "infantería ligera".
Bueno, la cuestión es que empezó a trabajar una chica (me abstengo de dar más datos en función de proteger el anonimato) bajo esta situación contractual. Y vaya a saber porqué, tuvimos bastante “mala” onda durante todo el proyecto por el que ella fue contratada. Hay que decirlo y ser sincero: yo era algo así como su “jefe”, “superior” o coordinador, o como quieran llamarlo. La cosa es que era una situación asimétrica. Así es que nos puteábamos por lo bajo (y a veces no tan bajo) cuando nos veíamos; y cuando no, nos tirábamos mierda mutuamente con terceros. Todo el que haya trabajado en una oficina sabe como funcionan las relaciones interpersonales: el rumor, el puterío, las puteadas, las puñaladas por la espalda… todo eso que hace que las oficinas sean tan divertidas.
En fin, terminó el proyecto. Ella facturó y durante todo enero no la ví. Vino hace unos días a cobrar... Y éramos dos personas distintas. Charlamos media hora, nos contamos mutuamente sobre las respectivas vacaciones… es más, terminamos y nos fuimos a tomar una cerveza para seguir charlando. ¿Qué es lo que cambió? ¿Qué volvimos de las vacaciones fresquitos? Puede ser. Pero además, entre nosotros no mediaba una relación salarial.