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jueves, 27 de mayo de 2010

El Colón... inaugurado

Yo quería ir a la inauguración del 24 de Mayo... pero Anastasio me convenció de que mejor no fuera... Sobre todo por lo del gringo ladrón.

"- Como a eso de la oración,
Aura cuatro o cinco noches,
Vide una fila de coches
Contra el tiatro de Colón.

La gente en el corredor,
Como hacienda amontonada,
Pujaba desesperada
Por llegar al mostrador.

Allí a juerza de sudar,
Y a punta de hombro y de codo,
Hice, amigaso, de modo
Que al fin me pude arrimar.

Cuando compré mi dentrada
Y di güelta... ¡Cristo mío!
Estaba pior el gentío
Que una mar alborotada.

(...)

Mis botas nuevas quedaron
Lo propio que el picadillo,
Y el fleco de calzoncillo
Hilo a hilo me sacaron.

Y para colmo, cuñao,
De toda esta desventura,
El puñal de la cintura,
Me lo habían refalao.

- Algún gringo como luz
Para la uña, ha de haber sido,
-¡Y no haberlo yo sentido!
En fin, ya le hice la cruz."

Estanislao del Campo, Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo, en la representación de esta ópera.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Leónidas...

Es feo volver a postear después de mucho tiempo para una noticia tan triste.

"Me detengo un momento
por averiguación de antecedentes
trato de solucionar importantísimos
problemas de estado

(...)

-Listo, vamos
gobernar es poblar es hablar
apoyado mi oído
en el obrero concentrado:
vibra."


Chau, Leónidas, nos veremos metiendo las patas en otras fuentes...

jueves, 10 de septiembre de 2009

Dos estrofas de dos canciones populares bien distintas...

... pero que en algo se parecen. Las dos están bien condimentadas, bien carreras. Como para pasar el sabor amargo de dos derrotas.
Y hay un verso que está construido de la misma forma en las dos. Solo cambia el segundo término de la comparación. Hasta tienen una rítmica parecida en ese solo verso, pese a que una es tucumana y la otra mexicana.


Yo soy como el tigre viejo
(Vidala Tafí del Valle / Tucumán)

"Yo soy como el tigre viejo
me gusta la carne tierna
empezando en el pechito
terminando entre las piernas.

(...)

Si querís que te quiera
perfumate con romero
para quitarte el olor
de quien te quiso primero."



La llorona

"Todos me dicen el negro, Llorona
Negro pero cariñoso.
Todos me dicen el negro, Llorona
Negro pero cariñoso.
Yo soy como el chile verde, Llorona
Picante pero sabroso.
Yo soy como el chile verde, Llorona
Picante pero sabroso."


(...)

Acá, una interpretación preciosa de esta última por Chavela Vargas (sin imagen, pero bueh...)



miércoles, 6 de mayo de 2009

Pareciera que hay que invocar al realismo para negarlo o declararlo superado. Es como el espectro que recorre la poesía argentina; el fantasma al que hay que conjurar constantemente y de esa forma efectuar su exorcismo. No sé, a mi me quedó esa impresión de hecho maldito . Hay que levantarlo y declararlo superado al mismo tiempo, en una operación un tanto ambigua.
Ah, esto en relación a las presentaciones que hicieron Lucas Soares y Mariano Pérez Carrasco de "La vida galante y otros poemas", de Osías Stutman, Huesos de Jibia.
Muy buena la antología, por cierto. Y Stutman... con ese acento español y esa cadencia en la lectura, también. No se en qué (seguro que no en lo "observable) me hizo acordar a Leónidas.

sábado, 31 de mayo de 2008

Para el frío...

Un poemita corto (de un libro corto) ideal para el estos días polares y que me llegó en serio (a mí por lo menos que soy un ex- asmático):

Si el aire sale por mi boca

se me escapa

el alma. Si se me va

el alma por la boca, muero

madre, pero si

el aire queda, también muero

ayudame a,

preciso

alma, aire

De "Sobre el asma" en Irene Gruss, La mitad de la verdad. Obra poética reunida, Bajo la luna, 2007.

sábado, 24 de mayo de 2008

De Paco para los que están en Rosario



RITORNELLO

Creían vivir más adelante, estar
en el centro del mundo y eran
sombras nonatas en los sótanos
de la historia, en los bordes
olvidados del continente: un charqui
impoluto y ciego como las arañas y los mudos
y los vegetales, engañando para no estallar, guardando
las ganas para otras oportunidades,
aguantando hasta que llegue de una vez ese pícaro
dedito, les ponga la sal y se los coma
a todos. Creían
ver la luz del mar, el rugido del tiempo.


de "Son memorias (1965- 1969)", en Paco Urondo, Obra poética, Adriana Hidalgo, 2006.